6
may
2011

Parásitos: Epidemia olvidada

 

La “nueva” epidemia olvidada

Si tenemos una mascota, la llevaremos al veterinario y seguro nos aconsejará desparasitarlo cada tres, cuatro o seis meses, dependiendo el hábitat. En las sierras de Córdoba, y otras partes del mundo, dos veces en el año las liebres y otros mamíferos comen hierbas amargas, como el ajenjo, la altamisa u otras, para desparasitarse. Un perro, en el pueblo o el campo, come pastos amargos para purgarse y desparasitarse al mismo tiempo.

Cuarenta años atrás si usted iba al médico le aconsejaba desparasitarse en cualquier visita anual. ¿Qué pasó en los últimos tiempos? ¿Desaparecieron los parásitos y sólo existen virus y bacterias? ¿O será que las infecciones parasitarias no convienen de tratar? ¿O que simplemente se pasan por alto por falta de diagnóstico?

También hay que aclarar que en Argentina existen pocos especialistas en parásitos y en otros países están en extinción (no los parásitos sino los especialistas en esta pandemia, que cada año limita la vida de millones de personas y aún mata a millones más). Intereses creados y mucho dinero de por medio serán los que expliquen semejante dejadez por parte de las autoridades competentes…

Mientras tanto se sabe que una persona desparasitada es menos propensa a todo tipo de enfermedades, que en los lugares donde se han realizado desparasitaciones planificadas, se obtuvieron mejorías enormes en rendimiento laboral e intelectual, menor índice de trastornos nerviosos y emocionales, etc.

Pareciera que desparasitarse lo hace sentir mejor a cualquiera y se enferma menos la población (¿explicará esto la tendencia mundial en el ámbito de la salud pública y privada a desatender las parasitosis?). O tal vez ese horrendo mito de que sólo los pobres y los países del tercer mundo tienen parásitos. Horrendo y desacertado: todos estamos expuestos a nuestros depredadores, los parásitos.

Sin pretender extendernos demasiado, aclararemos algunos conceptos básicos referidos al tema en cuestión. Los parásitos son los organismos vivos más antiguos del planeta, viven de otros organismos (hospedador) del cual obtienen todos sus nutrientes, sin aportarle beneficio alguno. Este último intentará destruirlo a través de su sistema inmunológico, dando como resultado una verdadera batalla entre antígenos y anticuerpos que se puede extender desde pocos días hasta toda una vida. El parásito no mata al huésped, pues él también moriría, pero lo enferma quitándole el suministro energético (glucosa) y otros nutrientes importantes como aminoácidos, minerales, vitaminas, hormonas, etc.

Pero el sistema inmunológico del ser humano no siempre triunfa en esta batalla, ya que los parásitos lo pueden confundir cambiando la producción de antígenos permanentemente o mimetizándose con células del hospedador. O pegando las células defensivas de éste a la capa externa del cuerpo del parasito, mientras “cambia” su piel y aprovecha para seguir su camino rumbo a estratos más profundos del hospedero, allí donde pueda sobrevivir y reproducirse con más tranquilidad. Todo esto dependerá si se trata de protozoos (parásitos unicelulares, como las amebas) o metazoos (helmintos o gusanos, como oxiuros o áscaris). Tanto tiempo llevamos en esta lucha que ya tenemos genes enfermos por parásitos, los cuales se trasmiten de generación en generación, por ejemplo el gen de la anemia falciforme en zonas de malaria.

Y si ya todo esto le parece serio y se pregunta por qué no existen planes de prevención y tratamiento de las parasitosis, agreguemos que la mayor parte de los parásitos se transmiten en el útero materno (y no solamente la toxoplasmosis o el chagas). Por eso es menester que la mujer y el hombre se desparasiten antes de la concepción. Veamos entonces cómo podemos prevenir y curar esta infección crónica desatendida por legos y profanos en materia de salud.

Antes de pasar a los tratamientos, analizaremos algunos mitos y conceptos acerca de los parásitos:

Las parasitosis no son una enfermedad de la pobreza. El hacinamiento en las grandes ciudades es hoy, junto al calentamiento global, al abuso de medicación química, al consumo de alimentos industrializados, etc, los factores que incrementan día a día las infecciones por parásitos en los países desarrollados. Obviamente también los países pobres sufren la situación, potenciada por malos hábitos higiénicos.

El análisis de materia fecal no siempre da positivo. El coproparasitológico puede dar negativo y sin embargo podemos estar parasitados.

Los parásitos no son sólo esos gusanitos que viven únicamente en el intestino y se curan de palabra o tomando dosis únicas de ajo o pastillas. Son los seres vivos más antiguos e inteligentes del planeta. Los parásitos buscan ir a lugares donde nuestro sistema inmunológico no los ataque; intentan alejarse del intestino y lo logran, pasando al hígado, y por circulación sanguínea alcanzan el pulmón, el corazón, los ojos, el cerebro, el sistema nervioso y las glándulas (páncreas, próstata, ovarios, etc), donde tienen asegurado el alimento.

Desparasitarse aisladamente no sirve. Se debe seguir un programa regular y familiar, dos o tres veces al año.

Los parásitos unicelulares se dividen cada seis horas. Imagínese la proliferación que podemos tener tras años de no desparasitarnos. Un dato: los helmintos (gusanos) ponen entre 180 y 250.000 huevos por día!!! Sí, leyó bien, no es un error de impresión.

 

CÓMO SABER SI ESTOY PARASITADO

Como dijimos, si no nos desparasitamos regularmente, todos sufrimos esta lucha inmune, y la perdemos muchas veces. Si vivimos en contacto con los factores de riesgo antes mencionados, desparasitarnos será imprescindible. Si ha tenido diagnóstico de estrés, síndrome de fatiga crónica, fibromialgia, candidiasis, colon irritable, crisis de pánico, alergias y tantos otros, pruebe a desparasitarse y seguro encontrará alivio a estas manifestaciones. Si tenemos algunos de los siguientes síntomas, es seguro que tenemos que desparasitarnos:
Fiebres periódicas a repetición, generalmente bajas (entre 37,2º y 39º)
• Alteraciones del apetito, como bulimia y anorexia
Geofagia (tendencia a comer tierra en los niños)
Astenia, cansancio y agotamiento súbito (más común antes del almuerzo y por la tarde)
Necesidad imperiosa de dulces
Digestión lenta
Dolores tipo cólico (intestinal, hepático, menstrual, estomacal)
Diarreas y estreñimientos alternados (irritabilidad del colon)
Meteorismo (gases)
Distensión abdominal
Halitosis (mal aliento)
Cefaleas
Insomnio, sueño entrecortado, mal descanso, rechinar los dientes y bruxismo.
Fobias sociales
Tics nerviosos
Convulsiones
Pérdidas abruptas de la visión y la memoria
Prurito anal, nasal, vulvar y ocular
Urticarias
Bronquitis y bronquiolitis (tos seca)

DESPARASITADO GENÉRICO

Desde el punto de vista de muchas culturas antiguas y por experiencia personal, más que una desparasitación aislada, es necesario seguir un plan anual y familiar para lograr óptimos resultados.

Antes de iniciar una desparasitación, es necesario que la persona sepa acerca de reacciones que son normales, leves y transitorias, al iniciar la toma de hierbas. Puede haber febrícula (desaparece en doce horas), mucosidad en nariz, garganta, oídos, bronquios (se debe a la muerte de parásitos en las vías respiratorias), eccemas en la piel, urticarias pasajeras, diarreas o flujos vaginales. Todo se debe al genuino proceso de curación interna. Nunca hay que reprimir el síntoma. En cambio se pueden reemplazar las hierbas antiparasitarias durante siete días, tomando en su lugar barba de piedra o eucaliptus. Cuando pasen totalmente los síntomas, se retoman las hierbas antiparasitarias.

La mejor recomendación de las hierbas, será siempre la que brinde un profesional en la materia, para su caso en particular. Sin embargo sabemos que es poca la formación e información en parasitología, por lo cual recomendaremos algunas hierbas que no poseen efectos colaterales, son inocuas y están avaladas por la legislación vigente.

Sugerimos el uso de extractos hidroalcohólicos, ya que las hierbas para infusión requieren dosis precisas. Estos extractos deberán ser de buena calidad, hechos a partir de plantas recolectadas en su justo momento y forma; de lo contrario estaremos perdiendo el tiempo.

Para mayor efecto desparasitante, se aconseja combinar una hierba de sabor amargo con otra picante. El amargo limpia al organismo a través de intestinos y vías urinarias, equilibra el pH y destruye algunos tipos de parásitos; en tanto el sabor picante mata otros tipos de parásitos y depura a través de la piel, acelerando el proceso. Existen hierbas amargas y picantes, frías y calientes, que elegiremos en función de nuestros síntomas.

Si usted sufre el calor, tiene acidez estomacal, llagas en la boca, necesidad de bebidas frías, cara roja, irritabilidad, ojos rojos, hipertensión… entonces necesitará tomar hierbas frías, por ejemplo altamisa (Altamisa tenuifolia) o nencia (Gentianella achalensis) que son amargas, junto con eucaliptus (Eucaliptus globulus) o suico (Tagetes minuta) que son picantes. Como dijimos se combina una amarga y una picante.

Por el contrario, si sufre más el frío, tiene cara y labios pálidos, necesidad de alimentos y bebidas calientes, contracturas que se alivian con el calor… entonces necesitará tomar hierbas calientes, por ejemplo artemisa (Artemisia vulgaris u otras especies, ya que todas las artemisas son amargas y calientes), junto con eucaliptus (es fría y caliente al mismo tiempo) o clavo de olor (Eugenya caryophylus) que son picantes.

Si siente síntomas confusos, fríos y calientes al mismo tiempo, puede usar una amarga caliente, junto a una picante fría. Por ejemplo, artemisa (Artemisia vulgaris) que es amarga caliente y suico (Tagetes minuta) que es picante fría.

La forma de tomarlas es tantas gotas diarias como kilogramos de peso tiene la persona, dividido en dos ingestas. Es decir, si alguien pesa sesenta kilos (60kg) deberá tomar en total sesenta (60) gotas al día. Al combinar dos extractos, tomaría quince (15) gotas de cada uno, dos veces por día. Es conveniente hacer las tomas por la mañana en ayunas y por la tarde o antes de cenar, diluidas en medio vaso de agua.

Estas hierbas se tomarán todos los días durante dos meses. Lo más recomendable es hacer el proceso en primavera, verano y otoño, o sea tres veces por año, sobre todo para quien tenga mucha sintomatología, factores de riesgo, previo a un embarazo, consumo de aguas parasitadas, convivencia con mascotas, etc. En casos más leves, basta con hacer el proceso dos veces por año, en primavera y otoño, pero siempre durante dos meses.

Una vez por año, por ejemplo en primavera, al terminar la desparasitación, es conveniente realizar una purga, excepto niños, que puede ser con aloe vera o cualquier especie de aloes. Se corta una hoja fresca y se licua con cáscara y espinas, luego se cuela y se toma una taza de ese jugo, sin endulzar, en ayunas por la mañana. Si no da resultado (si no produce una diarrea), repetir la toma a la mañana siguiente. Allí verá salir restos de parásitos muertos y huevos. Otra hierba que se puede usar es el ruibarbo (Rheum palmatum); 10 gramos de raíces en decocción de 4 minutos en medio litro de agua (hervir 10 gramos en medio litro de agua durante 4 minutos), dejar en reposo 15 minutos, colar y tomar por la noche antes de acostarse, no debiendo repetirse la toma.

Las embarazadas no deben desparasitarse y tampoco los niños menores de dos años, salvo expresa indicación de un especialista. Como dijimos antes, si comienzan los síntomas curativos antes nombrados, se suspenden los extractos iniciales y se pasa a barba de piedra o eucaliptus (uno de los dos), siempre en dosis diarias de una gota por kilo de peso, durante siete días. Luego se retorna a los extractos que se venían tomando antes.

Este simple plan lo mantendrá desparasitado y seguramente muchos síntomas “raros”, preocupantes para usted pero desatendidos muchas veces por la ortodoxia médica, se aliviarán o desaparecerán. De todos modos, en esta era de información es importante leer más al respecto o consultar dudas con algún profesional en la materia.

Las hierbas antes recomendadas no son las únicas antiparasitarias, existen muchas más, simplemente se nombran estas por ser aceptadas por las normas vigentes y fáciles de encontrar; además por ser muy efectivas y desprovistas de riesgos. Aunque no está demás reiterar que las hierbas son seres vivos; si están en mal estado o mal preparadas, no lograremos el efecto esperado.

Para quienes deseen hacer un tratamiento más completo e integrado, se sugiere combinar las plantas medicinales con alimentos cotidianos como el ajo, la cebolla o las semillas de zapallo (ver apartado Arsenal Antiparasitario, más adelante).

También existen aparatos eléctricos que emiten una onda cuadrada (zapper), que usados todos los días ayudan a las hierbas en su función antiparasitaria. Estos aparatos funcionan básicamente con frecuencias bajas de onda cuadrada, que alteran el sistema nervioso del parásito, sin ningún riesgo para el ser humano. Existe suficiente información al respecto, así que invitamos a los interesados a profundizar el tema. Igualmente, el aparato por sí solo no funciona; son las hierbas quienes además de matar parásitos, nos brindarán un incremento de inmunidad para luchar cada vez con más efectividad contra los mismos.

Para finalizar, diremos que es recomendable en invierno, período en que los parásitos están en letargo en el medio ambiente y por tanto es más difícil parasitarnos, fortalecer y limpiar nuestro hígado y riñón. Es decir, limpiar los filtros, como hacemos con cualquier máquina. Esto hará que los órganos vitales encargados de la limpieza, filtren restos de parásitos muertos y demás tóxicos. Algunas buenas hierbas para esto son: ortiga (Urtica dioica), zarzaparrilla (Smilax campestris) y cola de caballo (Equisetum giganteum). Usar una o dos de estas hierbas y tomarlas en extractos, como se indicó anteriormente (en total una gota diaria por kilo de peso, repartidas en dos tomas), durante dos meses.

Por cierto, muchos temas importantes quedan por tratar respecto de los parásitos; este texto sólo pretende resumir lo básico y sensibilizar al lector sobre un tema poco claro y del que no abundan comentarios. Para quienes deseen realizar un tratamiento personalizado, se sugiere buscar ayuda profesional competente. Para quienes deseen profundizar, existe bibliografía especializada para médicos, información (buena y mala) en internet y cursos que se dictan a través de nuestra escuela Kallawaya.

Omar Riachi, conocedor de la medicina herbal aborigen de los comechingones y de los kallawayas, especialista en Medicina Tradicional China por la Asociación de Acupuntura China en Argentina y posgraduado en Holguín (Cuba), docente de la Escuela Argentina de Medicina Tradicional China, ex docente del curso de Medicina Tradicional y Fitoterapia de la Universidad Nacional del Comahue (Neuquén, Argentina) y director de la escuela de Fitoterapia y Medicina Tradicional Aborigen Kallawaya www.kallawaya.com.ar.

Del libro “Cuerpo Saludable”
Extraído de:
http://www.espaciodepurativo.com.ar/depuracion_corporal/parasitos_epidemia.php

Publicado por:
Gloria de los Ángeles Espíndola
www.unmundodebrotes.com

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15 respuestas a Parásitos: Epidemia olvidada

  1. Dan dijo:

    Las hierbas hay que hacer las en infusiones o aceites esenciales?

  2. Carina dijo:

    Gloria tengo mi mene mas grande de 6 años lo puedo desparasitar con las tinturas

  3. Carina dijo:

    Gracias gloria ya le escribo y felicidades por tu pagina me encanta

  4. Liliana dijo:

    Hola ,yo queria saber si puedo realizar el desparasitado teniendo anemia y duodenitis cronica.Gracias

    • ¡Hola, Liliana!
      No sólo que puedes,sino que DEBES hacerlo. Tendrías que hacer todo el paquete depurativo si tienes anemia: limpieza de órganos (intestinos, hígado y vesícula, riñones), limpieza de fluidos (sangre y linfa), desparasitado, ayuno semanal frutal, oxigenación y nutrición fisiológica.
      ¡Abrazos!
      Gloria

  5. elisa dijo:

    hola….me pasaron fotocopias del libro y el cuadro esta borroneado
    solo leo propoleo
    …………………
    ……….arcilla
    ……………….
    ……..clorito
    ……………
    ……..propoleo
    ……………….
    ………..cina 3x
    ………………..
    me podran mandar lo que me falta y dosis??
    gracias

  6. ESTHER INES LOEFFEL dijo:

    GRACIAS POR RESIGNIFICAR ESTA SABIDURIA NATURAL QUE VA QUEDANDO EN EL OLVISO

  7. walter dijo:

    hola, muy interesante los artículos de desparasitacion, En mi familia empezamos a tomar CDS de andreas kalcker. MI pregunta es si los antiparasitarios que te recetan los medicos tambien se pueden utilizar o no son convenientes?

    • ¡Hola, Walter!
      Yo no sé si los médicos indican antiparasitarios naturales o artificiales (con químicos). Hay desparasitantes naturales, como la plata coloidal, el propóleo y las tinturas de muchas hierbas que se pueden tomar, de acuerdo con lo que he aprendido en la depuración corporal que me hice con la orientación de Néstor Palmetti.
      ¡Lo mejor para ti!
      ¡Abrazos!
      Gloria

  8. Liliana dijo:

    Hola Gloria, puedo conseguir esas hiervas o tinturas en cualquier dietetica naturista? Gracias

    • ¡Hola, Liliana!
      Supongo que tendrías que encontrar casi todo en cualquier dietética. De todos modos, puedes fijarte quiénes son los corresponsales de PRAMA que estén más cerca de tu domicilio, si vives en Argentina.
      ¡Lo mejor para ti!
      ¡Abrazos1
      Gloria

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