15
jul
2011

Sal: ¿Dañina o benéfica?

 Sal cristalina del Himalaya,

la sal más pura de la tierra

 
 

Por Dr. Joseph Mercola

El Dr. Joseph Mercola es el Director de la Clínica de Salud Óptima en Chicago (Estados Unidos), una de las clínicas líderes en medicina natural, y es el fundador de la web Mercola.com, número uno en el ranking mundial de sitios de salud natural más visitados
del mundo, y la cuarta web de salud más visitada del mundo. Su primer libro “La dieta sin cereales” fue best seller en ventas en el New York Times en el año 2003. “Programa para alcanzar la salud óptima” fue su segundo libro del que lleva ya vendidos más de 200.000 ejemplares. Otros éxitos del Dr. Mercola son: “El gran engaño de la epidemia de la gripe aviar”, “Dulce engaño”, “Beneficios de la exposición solar”,  “Responsabilízate de tu salud” y “Generación XL”.

Traducción de Mónica Gómez Santos

 

La sal es esencial para la vida. No se puede vivir sin ella. Sin embargo, la mayoría de las personas no se dan cuenta de las enormes diferencias entre la sal de mesa refinada estándar de uso cotidiano, y la sal natural y saludable. Estas diferencias pueden contribuir a mantener su salud o, por el contrario, a incrementar el riesgo de enfermedades que sin duda preferiría evitar.

Si quiere que su cuerpo funcione perfectamente debe elegir una sal completa que contenga todos sus elementos naturales. La sal de mesa estándar es un veneno que no tiene nada en común con la sal natural. Está compuesta en un 97.5% de cloruro sódico y en un 2.5% de elementos químicos como absorbentes de humedad y yodo. En el proceso de secado es sometida a una temperatura de más de 650ºC. Esta temperatura excesiva altera la estructura química natural de la sal, lo que puede desencadenar una miríada de problemas en el organismo.

La sal cristalina tiene una edad de 250 millones de años

Esta sal de más de 250 millones de años proviene de las montañas del Himalaya en Nepal. Sin duda es la sal más pura disponible en la tierra, al no estar contaminada con ninguna toxina o contaminante. A la sal del Himalaya se la conoce como “oro blanco” porque contiene eones de luz almacenados en ella. Junto con el agua pura de manantial, los cristales de sal del Himalaya ofrecen todos los elementos naturales que encontramos en el cuerpo humano; los mismos elementos que originalmente se encontraron en el “mar primitivo”.

Al contener los 84 elementos que se encuentran en nuestro cuerpo, los beneficios de los cristales naturales de sal del Himalaya incluyen:

1. Regular el contenido de agua del cuerpo.

 

2. Equilibrar el exceso de acidez de las células, particularmente las células del cerebro.

 

3. Absorción de partículas de alimento en el tracto intestinal.

 

4. Ayudar a limpiar las obstrucciones de moco y flemas en los pulmones, sobre en pacientes que sufren de asma o fibrosis quística.

 

5. Actúa como un potente antihistamínico natural que ayuda a limpiar la congestión en los senos nasales.

 

6. Previene calambres musculares.

 

7. Reafirmar la estructura del esqueleto – puede aparecer osteoporosis cuando el cuerpo necesita más sal y la extrae de los huesos.

 

8. Regular el sueño, al ser un hipnótico natural.

 

9. Mantener la libido.

 

10. Prevenir la aparición de várices en las piernas.

 

11. Estabilizar los latidos irregulares del corazón,  junto con el agua, es esencial para regular la presión sanguínea.

 

12. Equilibrar los niveles de azúcar en sangre y ayudar a reducir la tasa de envejecimiento.

 

13. Contribuir a la generación de energía hidroeléctrica en las células del cuerpo.

La sal convencional de cocina y de mesa que se venden en los supermercados han sido “químicamente depuradas”. Lo que permanece después de que se haya “depurado químicamente” la sal convencional es únicamente cloruro sódico, elemento químico artificial que el organismo rechaza por ser una sustancia desconocida para él, es decir, no es reconocida como un nutriente. Esta forma de sal está presente en casi toda la comida procesada. Por tanto, cuando se añade más sal a alimentos que de por sí ya la contienen, ingerimos más sal de la que podemos procesar. Esto es importante ya que más del 90% del dinero que la gente gasta en comida es en comida procesada. Los cristales de sal de la sal convencional están totalmente aislados unos de otros. Como nutriente, la sal convencional no sólo no tiene ningún valor sino que puede llegar a ser un destructivo veneno. Para que el cuerpo metabolice los cristales de la sal de mesa tiene que sacrificar tremendas cantidades de energía. El cloruro sódico inorgánico desestabiliza el equilibrio de fluidos en el cuerpo, y satura los sistemas de eliminación, lo que puede afectar a su salud. Cuando su cuerpo trata de contrarrestar los efectos de la típica sobredosis de sal a la que está expuesto diariamente, las moléculas de agua rodean al cloruro sódico para descomponerlo en iones de cloruro y sodio para que el cuerpo sea capaz de neutralizarlas. Para llevar esto a cabo esta labor el cuerpo toma el agua que necesita de las células, por lo que se sacrifica el agua perfectamente estructurada que se encuentra ya almacenada en las células con objeto de neutralizar el cloruro sódico sintético. Evidentemente esto produce una deshidratación en las células e incluso su muerte prematura.

Usando la sal de mesa convencional se pierde agua intracelular perfectamente estructurada

Por cada gramo de cloruro sódico del que tu cuerpo consigue liberarse, emplea para ello 23 veces la cantidad equivalente de agua celular para neutralizarla. Por tanto, la ingesta de sal de mesa común provoca un exceso de fluidos en los tejidos del cuerpo, lo que puede contribuir a:

• La antiestética celulitis

 

• Reumatismo, artritis y gota

 

• Piedras en los riñones y en la vesícula biliar

Cuando se tiene en cuenta que cada persona consume como media de 4 a 6 gr. de sal al día, y algunos pueden llegar hasta 10 gr., está claro que éste es un asunto de gran importancia.

Entonces, ¿por qué tanta gente sigue todavía usando la sal de mesa convencional?

Porque más del 90% de la sal mundial que se utiliza directamente para procesos industriales requiere cloruro sódico puro. El porcentaje que sobra se usa en procesos de conservación y acaba en su casa como sal de mesa o de cocina.

Usando técnicas de marketing y publicidad, la industria de la sal nos ha convencido de que añadir a la sal yodo o flúor, que pueden resultar tóxicos,  aporta indudables beneficios para la salud. Además, esta sal contiene muchas veces otros peligrosos preservativos que los fabricantes no están obligados a indicar en la etiqueta. Para que la sal no se apelmace se añade frecuentemente carbonato cálcico, carbonato de magnesio o hidróxido de aluminio, el cual se deposita en el cerebro y puede llegar a provocar Alzheimer.

La póliza de salud que te ofrece la naturaleza: sal pura de cristales del Himalaya

La sal de mesa y de cocina convencionales carece de las trazas de minerales que hacen de los cristales de sal del Himalaya un elemento tan preciado. Los cristales de sal han estado más de 250 millones de años soportando presiones tectónicas extremas, lejos de toda exposición a cualquier tipo de impurezas.

La estructura única de esta sal también almacena energía vibracional primaria. Todos los minerales y elementos traza de los cristales de sal están disponibles en forma coloidal, lo que significa que son tan pequeños que las células pueden absorberlos fácilmente. Los cristales de sal del Himalaya no sobrecargar tu cuerpo como lo hacen otras sales. Es muy difícil que tu cuerpo absorba demasiados cristales de sal, ya que el organismo dispone de efectivos procesos que regulan este proceso. Los cristales de sal natural también tienen un efecto equilibrador y no contribuyen a aumentar la tensión arterial como la sal de mesa convencional.

Los elementos de los cristales de sal forman un compuesto en el que cada molécula está interrelacionada. Dicha conexión permite que los componentes vibracionales de los 84 elementos traza presentes en la sal estén en armonía unos con otros, contribuyendo por tanto al efecto equilibrador de la sal. Cuando hablamos del poder holístico de la sal natural, nada se puede comparar con los cristales de sal del Himalaya por las siguientes razones:

• Es el grado más puro de sal natural.

 

• Si se observa bajo un microscopio de electrones, los cristales de sal poseen una perfecta estructura cristalina.

 

• Se extrae a mano de las minas y se lava a mano.

 

• Los cristales de sal son inmunes a las radiaciones electromagnéticas

 

• Los cristales de sal no contienen contaminantes medioambientales.

 

• No tiene fecha de caducidad, ni precisa de absorbentes de humedad para que no se apelmace.

Minerales clave contenidos en la sal cristalina del Himalaya restauran el equilibrio del organismo

Los cristales de sal del Himalaya es sal en su forma nativa, que conserva toda su energía vibracional intacta, lo que ayuda a devolver al cuerpo a su estado de equilibrio. La carencia de suficientes electrolitos trastoca la homeostasis del organismo -el equilibrio de substancias químicas que favorece las funciones del organismo-.

El prestigioso Instituto Fresenius en Europa analizó los cristales de sal del Himalaya, y comprobó que además de los numerosos minerales traza contiene potasio, calcio y magnesio que ayudan al cuerpo a alcanzar el equilibrio restaurando fluidos, así como a recargar las reservas de electrolitos cuando se suda mucho.

La sal del Himalaya comparada con la sal marina

 Mucha gente cree que la sal marina es una alternativa saludable a la sal de mesa, pero ya no es así. Los océanos se emplean como basureros de tóxicos, venenos como mercurio, PCBs y dioxinas. Cada vez hay más casos de vertidos de aceite y petróleo que polucionan los océanos. Además alrededor del 89% de la sal marina que se produce actualmente se refina. Por todo ello, la sal marina hoy en día no resulta tan saludable como lo era antiguamente.

Al mirar la sal marina bajo un microscopio (ver foto) vería que tiene estructuras cristalinas irregulares y aisladas desconectadas de los elementos naturales que las rodean. Por ello, no importa la cantidad de nutrientes que contenga, ya que no podrán ser absorbidos por el cuerpo a menos que gaste tremendas cantidades de energía para vitalizarlos. La ganancia neta del cuerpo es pequeña en comparación con la gran pérdida de energía.

Dado que la estructura cristalina de la sal cristalizada está equilibrada (ver foto), sus 84 minerales se encuentran interconectados en una estructura armoniosa, lo que significa que la energía contenida bajo la forma de los minerales puede ser fácilmente metabolizada por el cuerpo. Esta sal tiene un efecto energético vitalizante. La ganancia neta del cuerpo es grande con 0 pérdidas de energía.

Extraído de:
www.dietametabolica.es

Publicado por:
Gloria de los Ángeles Espíndola
www.unmundodebrotes.com  

 

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6 respuestas a Sal: ¿Dañina o benéfica?

  1. Paola dijo:

    Hola Gloria! Dónde consigo esta sal del Himalaya en Buenos Aires? Muchas gracias y un beso

  2. Nadia Peña dijo:

    Hola Gloria, he escuchado algunas posturas higienistas y frugívoras que plantean que la sal es totalmente perjudicial para el ser humano, aún siendo sal de mar o del himalaya. Entonces esto me confunde un poco. Me podrías dar tu opinión porfavor. Muchos saludos y muchas gracias :D

    • ¡Hola, Nadia!
      Te sugiero le escribas a Néstor Palmetti, quien sabe muchísimo sobre estos temas. Yo consumo la sal andina, o sal de roca. Es sal saludable, lógicamente, utilizada con moderación en un organismo que vive depurándose.
      ¡Abrazos!
      Gloria

  3. sandra dijo:

    en Chile donde se compre

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