6
ago
2011

Alimentos crudos vs alimentos cocidos


Experiencias crudos vs cocidos

Los gatos de Pottenger

En las últimas décadas, gran cantidad de experiencias confrontaron el efecto de alimentos crudos y cocidos. Ya hemos visto las investigaciones de Kouchakof en la sangre de seres humanos. Un estudio llevado adelante en el Infant Welfare Center de Chicago (EEUU) sobre  más de 20 mil niños recién nacidos y durante sus primeros 9 meses de vida, dejó en claro la influencia del alimento desvitalizado sobre la salud y la mortalidad. Los niños
fueron divididos en tres grupos, según el alimento: lactancia materna, lactancia artificial y lactancia mixta. Como se aprecia en el cuadro, la lactancia artificial (cocida) indica una tasa de mortalidad 56 veces mayor.

          MORTALIDAD INFANTIL- ESTUDIO CHICAGO

Condición                                               Cantidad        Fallecidos         Índice

______________________________________________________________________

Lactancia materna                                  9.749                 15                  0,15

Lactancia mixta                                      8.605                 59                  0, 70

Lactancia artificial                                  1.707                144                  8,40

________________________________________________________________________ 

Entre niños fallecidos del grupo de lactancia materna, 4 (sobre 9,749, o sea 0,04 %) murieron a causa de infecciones respiratorias, mientras que 82 (sobre 1.707, o sea 4,8 %) fueron los fallecidos por la misma causa en el grupo de lactancia artificial.

Veamos ahora algunos estudios sobre animales; sin dudas el más conocido es el de los gatos de Pottenger. Entre 1932 y 1942, el Dr. Francis Pottenger comenzó en California uno de los estudios clínicos más fascinantes en el campo de la nutrición. Su estudio duró diez años, cubriendo cuatro generaciones de más de 900 gatos. En este estudio pionero, el Dr. Pottenger simplemente controló el alimento que consumían los gatos, dividiéndolos en 4 grupos.

El grupo original se alimentó con leche cruda, sin pasteurizar, aceite de hígado de bacalao y desechos de carne cocinada. Los otros dos grupos se alimentaron con carne sin cocinar/leche pasteurizada y con carne cocinada/leche pasteurizada respectivamente. El cuarto grupo se alimentó con carne cruda sin cocinar y leche cruda sin pasteurizar.

Las observaciones del Dr. Pottenger hubieran conmocionado las bases de la medicina moderna. Sin embargo, su trabajo, como el de muchos otros, ha sido ignorado. Con mucho cuidado registró sus observaciones con medidas y fotografías (1).

En el grupo de gatos que se alimentó solo con alimento crudo, no se presentaron enfermedades crónico-degenerativas. Los gatos envejecieron normalmente y no presentaron problemas de manejo. Murieron a edad madura y vivieron mucho más tiempo que los gatos de otros grupos.

En la primera generación de los grupos que comieron alimentos cocinados, los gatos mostraron síntomas de enfermedades crónico degenerativas que todos conocemos como: alergias, asma, artritis, cáncer, cardiopatías, tiroides, hígado, riñón, caries, osteoporosis.

La segunda generación mostró las mismas enfermedades, pero mucho más severas. En la tercera generación, la mayoría de los gatitos nacieron enfermos y murieron a los seis meses. En la cuarta generación, se tuvo que detener el estudio porque los gatos resultaron estériles y no se pudieron reproducir. Al sacar sus conclusiones el Dr. Pottenger reportó que el factor nutricional oculto tendría que ser una “sustancia reactiva al calor”. Desafortunadamente, nunca dedujo que pudieran ser enzimas (por entonces se sabía poco del tema).

Otra experiencia, esta vez con ratas, corrobora las apreciaciones de Pottenger. El detalle de la investigación se resume en el libro Goldot, de Lewis E. Cook y Yunco Yasui, y describe las reacciones de tres grupos testigos de roedores.

El primer grupo de ratas fue alimentado desde el nacimiento con comida cruda: frutas, nueces y granos integrales. Crecieron saludables y nunca se enfermaron. Se desarrollaron con rapidez, pero nunca engordaron; tuvieron una convivencia sana y una descendencia saludable. Siempre convivieron con armonía. Cuando alcanzaron la edad madura, equivalente a los 80 años en humanos, se sacrificaron a las ratas y se les practicó la autopsia. A esta avanzada edad, los órganos, glándulas, tejidos y todo su cuerpo reflejaban una condición perfecta, sin señales de edad.

El segundo grupo de ratas se alimentó con una dieta promedio de los humanos, con pan de harina refinada, alimentos cocinados, leche, refrescos, pasteles, vitaminas y medicinas. Durante su vida estas ratas se hicieron gordas y desde temprana edad sufrieron de resfriados, neumonía, visión disminuida, cataratas, enfermedades cardíacas, artritis, cáncer y muchas más.

Un tercer grupo de ratas se alimentó con la misma dieta que el segundo grupo, hasta una edad equivalente a los cuarenta años en los humanos. También resultaron con los mismos síntomas del segundo grupo: Enfermos y agresivos, al grado de tener que separarlos para que no se mataran entre sí. Al final del período de este tercer grupo de ratas, se sacrificaron varias y se encontró el mismo deterioro que en el segundo grupo de ratas.

Al final de este período inicial, las ratas de este grupo se sometieron a un ayuno estricto, con sólo agua durante varios días. A continuación se alimentaron con una dieta cruda, similar a la del primer grupo. Esta dieta se alternó con períodos de ayuno y al cabo de un mes, la conducta general cambió totalmente. Convivieron sin problemas y nunca más presentaron enfermedades. Sobrevivieron hasta un equivalente de 80 años en humanos y cuando se practicaron sus autopsias, no se encontraron señales de deterioro o decadencia en sus partes internas y externas. Las enfermedades y degeneración del cuerpo que se presentaron en la primera mitad de su vida, se pudieron revertir completamente y recobraron la salud total.

Sin necesidad de experimentos, los criadores de cerdos conocen bien la diferencia entre crudos y cocidos. Si suministran papas crudas (alimento fisiológico del cerdo) a sus animales, éstos no engordan. En cambio si transforman los tubérculos por acción del calor (cocción), esta alimentación genera un visible efecto obesogénico sobre los animales.

Finalmente citamos la investigación del Dr. Edward Howell de Chicago (EEUU), contemporáneo de Pottenger, quien observó el comportamiento de animales en cautiverio. El Dr. Howell advirtió que a inicios del siglo XX, cuando se construyeron los primeros zoológicos para albergar a los animales salvajes capturados, la tasa de mortalidad era muy alta. Obviamente los animales en su hábitat natural comen todo crudo, pero en cautiverio se alimentaban con alimentos cocinados y padecían muchas nuevas enfermedades, desconocidas en el mundo salvaje.

Howell encontró que el contenido de enzimas en la saliva de animales en estado salvaje, era casi nulo o directamente inexistente. Por el contrario, animales cautivos, alimentados con comidas cocinadas, mostraban alto contenido de enzimas en su saliva. Sus organismos se veían obligados a movilizar enzimas de otros órganos para poder digerir los alimentos cocinados. Cuando se cambiaron sus dietas por alimentos crudos, se redujo el contenido de enzimas en su saliva  y también descendió la tasa de mortalidad en forma significativa.

1. “The Effect of Heat-Processed Foods and Metabolized Vitamin D  Milk on the Dentofacial Structures of Experimental Animals”, American Journal of Orthodontics and Oral Surgery, St Louis, MO, vol. 32, no. 8, pp. 467-485, August 1946 – Pottenger, Francis, Jr, Pottenger’s Cats: A Study in Nutrition, Price-Pottenger Foundation, Inc., La Mesa, CA, 1995

Extraído del libro: Nutrición vitalizante
Autor: Néstor Palmetti
pp. 151 a 155

  

Publicado por:

Gloria de los Ángeles Espíndola
www.unmundodebrotes.com

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6 respuestas a Alimentos crudos vs alimentos cocidos

  1. Martín dijo:

    Muy buen artículo. Muchas gracias

  2. CLAUDIA CASTILLO dijo:

    Leí atentamente el articulo…muchas gracias por esta información… tengo gatos Persa….¿debo darles alimentos (carne) cruda?… los veterinarios son contrarios a ello por los parasitos… estoy en la duda… ¿me aconsejarian?…
    Muchas gracias,

    Claudia

    • ¡Hola, Claudia!
      ¡Gracias por dejar tu comentario!
      No soy especialista en el tema y tampoco tengo gatos. Seguramente, si los tuviera, trataría de alimentarlos de acuerdo con lo que la naturaleza ha “dispuesto”, con sus alimentos fisiológicos, como estoy tratando de hacer conmigo misma. Este blog surgió, justamente, por el cambio positivo que se produjo en mi salud, luego de comprobar lo nocivo de la alimentación ensuciante, ácida, anaerobia, SIN VIDA. Los alimentos cocinados pierden sus enzimas, son anaerobios, ácidos, etc. En cambio, los alimentos VIVOS, están llenos de enzimas, oxígeno, energía fotónica, alcalinidad…
      Tú decides…
      ¡Abrazos!
      Gloria

    • yeni dijo:

      hola, yo tengo gatos y perros y claro q los alimento con huesos y carne crudos, es lo mejor para ellos, informate en internet o con un especialista en nutrición para q salgas de las dudas q te surjan!

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