25
feb
2012

Las ranas y el hoyo

Las ranas y el hoyo

Cierto día un grupo de ranas saltaba por el bosque. De repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo. Las demás se juntaron alrededor del hoyo. Al ver lo profundo que era, llegaron a la conclusión de que no había modo de que se salvaran sus desdichadas compañeras.

— ¡El hoyo es muy hondo! ¡De ahí no van a salir con vida! —les gritaron.

Las dos ranas no les hicieron caso a sus amigas, sino que comenzaron a saltar con todas sus fuerzas, tratando de salir del hoyo.

— ¡Es inútil! ¡De ahí no saldrían ni con patas biónicas! —insistieron las otras.

Finalmente una de las ranas, extenuada y desmoralizada, le puso atención a lo que las demás le gritaban y se rindió. Fue tal su desgaste físico y mental que se desplomó y murió en el acto.

La otra rana siguió saltando con férrea determinación. Con cada nuevo salto que daba, decía:

— ¡Sí se puede! ¡Sí se puede!

No obstante, desde muy arriba la multitud de ranas, frenéticas como los espectadores del circo romano, le gritaban:

— ¡Deja de luchar! ¡Resígnate y muere!

Pero la rana repetía: « ¡Sí, se puede! ¡Sí, se puede!» y saltaba cada vez con más fuerzas hasta que finalmente logró salir del hoyo.

Viéndola agotada, pero sana y salva, las otras ranas le dijeron:

— ¡Eres nuestra heroína! Esperamos que no tomes a mal que te hayamos desanimado tanto.

La rana les respondió:

— Háblenme más fuerte que no las oigo bien. Casi quedo sorda del golpe que sufrí al caer al fondo. Quiero darles las gracias a todas por animarme a que me esforzara más y a que no me diera por vencida. Si no hubiera sido por ese aliento que me dieron, de seguro habría quedado en el fondo para siempre, como nuestra pobre compañera.

No cabe duda de que esta fábula resalta el poder de las palabras. Su moraleja de que nuestras palabras tienen poder de vida y de muerte nos recuerda el refrán que dice: «A palabras necias, oídos sordos.» Si bien la rana triunfadora de la fábula no se hizo la sorda sino que realmente ensordeció, de todos modos nos enseña a no hacerles caso a los malos consejos y a las palabras de desaliento, pues son palabras necias. Tomemos conciencia de esta verdad. Determinemos que de hoy en adelante el sabor de nuestras palabras será grato al oído de nuestros amigos, sobre todo de los que han caído en alguna desgracia.

Gentileza, Sandra Crovetto (Italia)

Extraído de:
www.vidapositiva.com

Publicado por:
Gloria de los Ángeles Espíndola
www.unmundodebrotes.com

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10 respuestas a Las ranas y el hoyo

  1. R. Trejos dijo:

    Mensajes críticos y positivos como el de las ranas motivan mi gratitud para quienes se esfuerzan por rescatar a la humanidad del capitalismo salvaje que considera al ser humano como un insumo para su beneficio empresarial, sin tomar en cuenta sus derechos a vivir con dignidad.

  2. Biovictor dijo:

    me ha gustado!

  3. Marta dijo:

    muy bueno, tanto el paté de girasol, que está riquísimo, como La rana y el hoyo.

  4. Mabel dijo:

    tu blog me encanta,hace poco lo descubrí,es una fuente de información constante en todos estos temas,las recetas muy buenas,muchas gracias; gloria a TÍ !

  5. eddy dijo:

    gracias y bendiciones por la redaccion

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