13
feb
2012

Una historia para reflexionar

Una historia para reflexionar

El oro, para ser purificado, debe pasar por la energía del fuego, y el ser humano necesita pruebas para pulir su carácter. Pero lo más importante es cómo reaccionamos frente a las pruebas.

Una hija se quejaba frente a su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Parecía que cuando solucionaba un problema aparecía otro.

Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. En una colocó zanahorias, en otra, huevos y en la última, granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra.

La hija esperó preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre sacó las zanahorias y las ubicó en un recipiente. Retiró los huevos y los colocó en otro. Luego hizo lo mismo con el café y lo puso en un tercer recipiente. Mirando a su hija le preguntó: “Querida, ¿qué ves?”.

“Zanahorias, huevos y café”, fue su respuesta.

Le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y dijo que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Ella le sacó la cáscara y observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.

La hija preguntó: “¿Qué significa esto, papá?”

El padre le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: Agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte y dura. Pero, después de pasar por el agua hirviendo, se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua, frágil. No obstante, después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café, sin embargo, eran únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.

“¿Cuál eres tu?” le preguntó a su hija.

“Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo reaccionas? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero, cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza?”

“¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? ¿Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, un divorcio o un despido te vuelves dura y rígida? ¿Por fuera te ves igual pero, por dentro eres amargada y áspera, con un espíritu y un corazón endurecido?”

¿O eres un grano de café? El café cambia al elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega a su punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, tú haces que las cosas a tu alrededor mejoren”

“¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?”

Extraído de la Revista “Amicitia, Comunicándonos para mejor servir”, Año 3- Nº 3- MAYO 2002, Pág. 22

Publicado por:
Gloria de los Ángeles Espíndola
www.unmundodebrotes.com

 

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2 respuestas a Una historia para reflexionar

  1. NILDA dijo:

    debo poner las semillas en tierra una vez activadas, para que me queden verdes<> o existe algun recipiente ,germinador x que me gustan pero tengo ganas de desistir pues me dan mucho trabajo,, y tengo que bariar la clase de semillas o si unas me salen bien ,,sera lo mismo su veneficio ,.. atte. NILDA

    • ¡Hola, Nilda!
      No sé de qué semillas me hablas. Si activas semillas de alfalfa, por ejemplo, para hacer brotes de alfalfa, no tienes que ponerlos en tierra. Con dos o tres día en el frasco, ya es suficiente. Si hablas de otras semillas, para pasto de trigo, sí hay que ponerlas en tierra como lo dice la publicación.
      ¡Abrazos!
      Gloria

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