19
abr
2012

 

 

La generación del ensuciamiento

Por Néstor Palmetti

Es sencillo confirmar objetivamente la visión de Seignalet: el ensuciamiento y el colapso tóxico están generados por la moderna alimentación. Por ello resulta clave entender para qué alimento ha sido diseñado originalmente nuestro organismo.

Siguiendo el ejemplo del automóvil, cuando adquirimos un vehículo, recibimos las indicaciones del combustible para el cual ha sido diseñado y construido el motor. A nadie se le ocurriría colocar nafta en un motor diesel, o kerosén en lugar de nafta, ya que el motor comenzaría a fallar y se carbonizaría.

Pero frecuentemente, por falta de un “manual de instrucciones”, hacemos eso con nuestro cuerpo… y con un agravante. Si usamos el vehículo con combustible inadecuado, nos damos cuenta rápidamente: hacemos limpiar el motor, cambiamos el combustible y entonces todo vuelve a la normalidad. En cambio con el cuerpo, no relacionamos las fallas con el combustible incorrecto, y seguimos…

Podemos afirmar que un alimento fisiológico es aquel que nutre, vitaliza y depura, sin generar ensuciamiento. En contrapartida, resulta obvio que el alimento moderno:

- No es fisiológico y no se digiere correctamente

- Genera excesos y carencias nutricionales

- Consume energía y no proporciona vitalidad

- Es adictivo y difícil de dejar

- Genera mucha toxemia y ensuciamiento crónico

El grado de eliminación de estos alimentos de nuestra rutina diaria, será directamente proporcional al beneficio depurativo que pretendamos lograr. No por caso estamos mal y no por caso los alimentos ensuciantes representan la base de nuestra moderna dieta industrializada: los consumimos en grandes volúmenes, los 365 días del año y muchas veces al día. La decisión (y el beneficio) está sólo en nuestras manos (y bocas).

En primer lugar pasaremos revista a aquellos alimentos ensuciantes, que deberíamos descartar de nuestra ingesta diaria o al menos reservarlos para excepciones (fines de semana o eventos sociales); no es importante la excepcionalidad sino la cotidianeidad de su ingesta.

Refinados industriales (azúcar blanca, harina blanca, arroz blanco, aceites refinados, sal refinada, etc) y los alimentos que los contienen (alimentos industrializados, gaseosas, panificados, copos de cereales, golosinas, productos lights…)

Margarinas (aceites vegetales hidrogenados) y los numerosos productos masivos que los contienen (helados, lácteos, golosinas, papas fritas, panificados…)

Almidones mal procesados (harinas y féculas sin la correcta humectación, cocción y masticación), fundamentalmente maíz pampeano y trigo (híbridos y transgénicos)

Soja en forma de porotos, harinas, texturizados, aceites refinados, proteína aislada o jugos (leche de soja); existe [1] profusa evidencia científica de los problemas que ocasiona su consumo regular.

Alimentos cocinados por encima de los 100ºC (punto de ebullición del agua), dada la generación de compuestos artificiales (cancerígenos y mutagénicos) y la reacción defensiva que realiza el cuerpo (leucocitosis post prandial)

Edulcorantes, conservantes y aditivos sintéticos, y los numerosos alimentos de uso masivo que los contienen, dado que “engañan” al cuerpo (provocan hipoglucemia y obesidad), inhiben la química corporal (flora, hígado) e intoxican

Productos animales de cría industrial (feedlot, estabulación, piscicultura en piletas, pollos de jaula…) incluidos lácteos y sus derivados

Si bien los fundamentos de la problemática de los lácteos exceden el marco de esta obra [2], hemos visto a lo largo del libro muchas objeciones a su uso, por distintos motivos. A modo de resumen podemos decir que su ingesta genera evidentes perjuicios: agotamiento inmunológico, desorden mineral y hormonal, reacciones alérgicas, daños circulatorios, congestión mucógena, desequilibrio de flora y mucosa intestinal, estreñimiento, consumo adictivo y sobre todo, toxemia corporal.

En contrapartida, los lácteos no aportan nutrientes “esenciales”. El solo hecho de experimentar con 15 días de abstinencia total (tranquilos, nadie se muere ni pierde los dientes por ello!!!), y su posterior reintroducción, nos permitirá obtener una respuesta absolutamente personalizada e inequívoca de nuestro organismo.

Además de evitar el tabaco (cuyos daños corporales son por demás conocidos) y el alcohol, en un proceso depurativo resulta esencial prescindir de muchos fármacos aparentemente inofensivos y hasta socialmente vistos como necesarios. Nos referimos a antibióticos, antiácidos, antiinflamatorios, analgésicos, etc. Los efectos secundarios de estos productos son numerosos. Fundamentalmente afectan el equilibrio de la flora y la mucosa intestinal, deprimen la inmunología e inhiben la síntesis de nutrientes claves para la química corporal. Quedan fuera de esta consideración, las medicaciones específicas de tratamientos convencionales.

[1] Ver “Por qué debe evitarse la soja” de Sally Fallon y Mary G. Enig, en http://www.axel.org.ar/articulos/nutricion/soja/evitarsoja1.htm

[2] Ver libro “Lácteos y trigo”, sitios recomendados y el informe.

Del libro “Cuerpo Saludable”
Autor: Néstor Palmetti

Extraído de:
http://espaciodepurativo.com.ar/problemas_alimentarios/alimento_ensuciante.php
www.espaciodepurativo.com.ar

 

Publicado por:
Gloria de los Ángeles Espíndola
www.unmundodebrotes.com

 

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12 respuestas a Alimento ensuciante

  1. DM DR dijo:

    Hola! Muy buenas las observaciones sobre los alimentos procesados, aunque sinceramente pienso que intentar escapar de los productos industrializados es algo casi imposible, los alimentos llamados orgánicos también tienen cierto nivel de industrialización. Si uno en verdad quiere escapar de este mundo “contaminado” lo más correcto sería que cada quien tuviera su propio huerto, pero también sería necesario el uso de pestisidas para alejar las plagas (lo digo por que yo tengo uno), pero lo mejor sería evitar consumir excesivamente estos alimentos, saludos!

    • ¡Hola DM DR!
      ¡Gracias por dejar tu comentario!
      Todos podemos dejar de consumir alimentos ensuciantes. Siempre dependerá de la decisión de cada uno. Es cierto que puede tornarse más difícil, pero no imposible. Yo misma tengo mi propia huerta, que hace dos años atrás no la tenía. Siempre que uno QUIERE, PUEDE.
      ¡Abrazos!
      Gloria

  2. Michael Magliocchetti dijo:

    hola, hace tiempo que evito los lacteos, gaseosas, tabaco alcohol etc. pero lo de las comidas cocidas a mas de 100 grados? esta dificil, significa que solo hay que comer cosas crudas o que la pasta, legumbres y huevo se pueden cocer a menos de 100 grados?
    gracias por el articulo.

    • ¡Hola, Michael!
      Tanto las pastas, como las legumbres pueden cocerse a fuego lento. Si consumes huevos debes saber que la clara debe cocinarse , pero la yema debe estar cruda (lo más saludable es el huevo “poché”). No obstante, en este blog yo estoy difundiendo la alimentación viva, o sea “sin fogones”, a fin de no destruir enzimas, las cuales mueren a más de 42º. En alimentación viva no hay cocción, sino deshidratación de alimentos. Las harinas de cereales como el trigo, el maíz y otros cereales que están modificados genéticamente, son ensuciantes, tóxicas, etc. y NO SON ALIMENTOS VIVOS, ya que requieren de un proceso industrial. Además, las harinas de estos cereales son alimentos ácidos. Nosotros necesitamos consumir alimentos que sean alcalinos, con mucho oxígeno.
      ¡Abrazos!
      Gloria

  3. Hola
    Muchas gracias por sus articulos, estoy impresionada de el daño que le hacemos a nuestro cuerpo diariamente, aparentemente no tengo ninguna enfermedad que me ha llevado a buscar una mejor alimentacion solo no quiero hacer daño a mi cuerpo y quiero sentirme mejor, pero mi duda va por si yo decido tener una dieta celiatica sin tener pronosticada la enfermedad me estoy haciendo un daño??
    Esto porque tambien e visto otros articulos donde estan encontra de este tipo de alimentacion, al no tener fuentes de energia..

    Ojala me pueda orientar… Un abrazo
    Nadia

    • ¡Hola, Nadia!
      ¡Gracias por tu comentario! Recuerda siempre que todo alimento que tenga oxígeno (frutas, verduras, semillas, CRUDAS) es alcalino, es saludable, está lleno de energía vital, ya que está la energía fotónica del sol, lo cual no poseen los alimentos cocidos, refinados, procesados, etc.
      ¡Abrazos!
      Gloria

  4. alfonso franco dijo:

    y qué me dicen del germinado de soya? también hace daño?

  5. alfonso franco dijo:

    pero…qué como? Recomiéndanos un buen recetario, libro o páginas web, por favor. Gracias de antemano.

    • ¡Hola, Alfonso!
      Puedes comer todo lo que quieras, siempre que sea un alimento fisiológico: frutas, verduras, semillas… Hay muchos artículos en el blog. Además, hay muchos sitios con recetas (fíjate a la derecha, en el blog).
      ¡Abrazos!
      Gloria

  6. Betina dijo:

    La soja es un alimento malo ? Es la primera vez que lo leo ! No puedo creerlo, es mas, hice dieta vegetariana en mi juventud y comía cantidades. Te pido que me confirmes esta información.

    • ¡Hola, Betina!
      Te dejo este enlace sobre la soja, para que te informes. Yo, desde que hice mi primer curso con Néstor Palmetti no volví a probarla (hace casi cinco años). No obstante, eres libre de elegir lo que quieras comer, más allá de lo que yo pueda decirte. Hay mucha bibliografía, al respecto.
      ¡Lo mejor para ti!
      ¡Abrazos!
      Gloria

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